Tesoros de la arqueología rusa en el MARQ
Sala I.- Orígenes.
Sala II.- Escitas y mundo clásico.
Sala III.- Rusia. Desde la Edad Media hasta el primer zar, Iván el Terrible

Esta sala es la de la Prehistoria, donde a partir de los objetos expuestos, descubriremos, entre otras cosas, unas famosas figurillas femeninas y de animales en marfil o en piedra, que pertenecen al Paleolítico.
A las figurillas de mujeres se les llama “venus” paleolíticas.
Del Neolítico un remo, esquí de madera, petroglifos (representaciones grabadas en roca).
Y de la Edad de los Metales objetos de oro, plata, bronce, cerámicas, figurillas femeninas, etc., provenientes de tumbas de diferentes culturas.
Sala II.- Escitas y mundo clásico.
Los escitas son un pueblo nómada de Asia Central, entre los años 800 y 200 a. C. Sobre ellos ya tuvimos una exposición, en 2008. Seguro que os acordáis. Tres elementos los identifican claramente: el equipamiento del caballo, el armamento, y la representación de animales adornando objetos cotidianos.
Pero lo más sorprendente son las tumbas, bajo un túmulo (acumulación de tierra)
La imagen es el túmulo de Arjan, de los siglos IX-VIII a. C., con 120 metros de diámetro. Dentro se encontraba la cámara funeraria construida con troncos de madera y contenía dos cuerpos, un hombre y una mujer. Acompañando esta cámara principal, 70 compartimentos con ajuares, 15 enterramientos humanos más y más de 160 caballos.
Multitud de restos de animales encontrados alrededor hacen suponer que tras el entierro se celebraron en homenaje grandes banquetes.
Sala III.- Rusia. Desde la Edad Media hasta el primer zar, Iván el Terrible
El contenido de esta sala incluye las piezas de las culturas que se desarrollaron en el territorio ruso y zonas limítrofes.
Es un recorrido histórico que comienza en el siglo VI y culmina con la formación del estado ruso en el siglo XVI.
Dos grandes rutas comerciales tuvieron una especial relevancia en la formación de estas culturas: la Ruta de la Seda y la Ruta del Báltico.
La Ruta de la Seda fue una vía comercial que unía la lejana China con el Mediterráneo. Atravesando el continente asiático circulaban productos exóticos como la seda o las especias, y también fue un camino para la transmisión de ideas y de influencias artísticas.
Un importante explorador de finales de siglo XIII y principios del XIV tuvo mucho que ver en el comercio entre el Mediterráneo y Asia a través de la Ruta de la Seda, y la descripción de sus viajes sirvieron para dar a conocer en Europa el exótico mundo oriental





